Objetivos logrados.
Definitivamente una buena forma de comenzar a conocer de cerca las bondades de estos cultivos de brásicas fue visitar Nueva Zelanda con un grupo de ganaderos innovadores del sur de chile y a través de un proyecto CORFO INNOVA.
Seminario de introducción
Tener la oportunidad de asistir a un seminario en PGG - Wrightson, una de las compañías de mayor presencia internacional en el rubro de mejoramiento genético vegetal, fue la forma correcta de comenzar.
Esta empresa cuyo eje principal es innovar y crear nuevas variedades de plantas útiles en la alimentación humana y animal, factura sobre mil millones de dólares al año. Trabajan actualmente 2500 personas con la representación del sesenta por ciento del mercado de las semillas del mundo, y cubre el setenta por ciento del mercado neo zelandés.
A través de las charlas con los investigadores se puede constatar que para disponer de una nueva variedad de brásica en el mercado, se requiere de un período mínimo de diez años.
Un nuevo cultivar, es el resultado de un rígido programa de selección que consta de cinco etapas. Propagación, evaluación en terreno, producción de semillas, control de los cultivares y finalmente prueba animal. Continuamente los centros de investigación están creando nuevos cultivares de mayores rendimientos, resistente a enfermedades y a condiciones ambiéntales adversas. Variables como palatabilidad y características nutricionales es otro objetivo de los genetistas que va en beneficio directo del productor. El hecho de abrirse a nuevos mercados como el chileno, incide en los objetivos de la selección de nuevas variedades.
Posteriormente los integrantes de la misión concurrieron a clases en la Universidad de Lincoln con profesores e investigadores expertos en estos cultivos, cuyo objetivo principal es conducir al grupo a comprender mejor las diferentes etapas y labores culturales antes y después de la siembra.
En la misma perspectiva es fundamental reforzar los conocimientos en el uso de estos cultivos y la alimentación animal.
Sea producción de carne o leche hay que encontrar el óptimo desempeño de cada uno, disminuyendo riesgos de perdidas del cultivo por pisoteo excesivo, reducir erosión y definir requerimientos por edad y categoría.
Vistas a terreno
Finalmente visitar a productores en sus campos, genera el espacio de encuentro para el intercambio de ideas y experiencias. Aprovechando el contacto directo y en terreno con los agricultores se obtienen respuestas claras acerca de que cultivo seleccionar y cuanto sembrar.
El proceso productivo define la ubicación más conveniente donde se instalará el cultivo. El manejo del cerco eléctrico es fundamental.
Importante es descubrir el emprendimiento de nuevos negocios utilizando brásicas, lo cual demuestra que existen oportunidades de incrementar los ingresos del productor al utilizar en forma eficiente este recurso forrajero.
Cuál brásica utilizar
Las coles siguen destacándose por su rusticidad y el número de variedades adaptadas a diferentes condiciones de campo. El raps cada vez consigue mas adeptos y su uso se ha ido concentrando como un recurso invernal.
La rutabaga requiere de suelos más fértiles pero aparece como un excelente recurso en zonas donde cae nieve y el tallo de las coles se quiebra.
Híbridos o nabos de hojas invernales se siembran en suelos arenosos y pobres en fertilidad, con buenos resultados en engorda y animales en crecimiento. La rotación es de treinta días y es factible conseguir tres cortes. A veces esta especie es sembrada asociada con ballicas y tréboles.
A continuación se presenta un cuadro con distintas especies de brásicas, separados por época de utilización. Se incorporó el nabo que si bien es conocido como suplemento de verano, es usado como referente al comparar manejo y rendimientos. Además hoy en día existen variedades tardías que se utilizan en otoño y a entrada de invierno.
Los datos corresponden a valores promedios de rendimientos, con suelos de origen volcánico y fertilidad media, los cuales son muy similares a los suelos de la depresión intermedia de la décima región.
Cuadro 1.- Comparación de diferentes especies de brásicas.
Especie |
Dosis de siembra (kg/ha) |
Fecha siembra |
Tiempo al primer pastoreo (semanas) |
Período de pastoreo |
Nº de cortes |
Rend.
(ton MS/ha) |
100 vacas/
1 ha
Nº días
* |
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Nabo “verano” |
1-3 |
fin Oct-ini. Nov |
12 - 14 |
Ene-Feb |
1 |
8-12
Top 14+ |
38 |
Nabo de hoja verano |
3 - 4 |
Med oct |
6 - 8 |
Dic-Mar |
2-4 |
10-12 |
32 |
Nabo de hoja otoño |
3 - 4 |
Feb |
8 -10 |
Abr-Ago |
2-3 |
10-12 |
32 |
Raps |
3 - 4 |
Nov-ini. Dic |
13 - 16 |
Mar-Jul |
2 |
10-14
Top 24+ |
45 |
Rutabaga |
0,8-1,5 |
Fin Nov-ini. Dic |
24-30 |
May-Ago |
1 |
13-15
Top 18+ |
51 |
Col |
3 - 4 |
Oct -Feb |
14-20 |
May-Sep |
1 |
10-14
Top 18+ |
45 |
* Cálculo efectuado para vacas en lactancia, consumo de 4 kg MS de brásica/vaca/día. Rendimiento promedio de cada cultivo, considerando 80% de eficiencia de pastoreo.
En el cuadro siguiente es posible diferenciar aportes nutricionales entre especies importantes de estos cultivos, y las pérdidas producidas por pisoteo animal.
Cuadro 2.- Comparación del valor nutricional de las 3 especies más utilizadas de brásicas
Especie |
% MS |
% PC |
EM (Mcal/kgMS) |
% Digest. |
%
utiliz. |
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Tallo |
Raíz |
Hoja |
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Nabo |
10 |
- |
10-16 |
12-22 |
3,2 |
85 |
80 |
Rutabaga |
9 |
- |
8-12 |
15-24 |
3,3 |
87 |
80 |
Col |
11 |
8-12 |
- |
15-20 |
3,1 |
80 |
70 |
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Brásicas para Chile
En Nueva Zelanda las brásicas empiezan a usarse como cultivo suplementario en lecherías en los años cincuenta. A Chile llegan veinte años mas tarde. En orden de importancia la especie más utilizada es la col forrajera para suplemento invernal.
Recién a fines de los noventa, inicio del dos mil se masifican los nabos como recurso de verano. En los últimos diez años comienza el uso de la rutabaga para otoño invierno, e ideales para zonas frías.
Recién comienzan a introducirse en el sur de Chile el raps forrajero, el cual es usado en verano y otoño. Una de las ventajas descritas es una utilización de un noventa por ciento, a diferencia del resto de estos cultivos que inevitablemente hay que considerar pérdidas por pastoreo hasta un veinte y cinco por ciento. En este punto, hay que comentar que los índices de pérdida en los predios chilenos son menores que los encontrados en los neozelandeses.
Desde unos pocos años existen en el mercado nabos de hojas (nabos forrajeros o híbridos) que son variedades muy precoces de verano o híbridos sembrados en otoño para uso invernal, los que poseen rebrote en las hojas, permitiendo hasta tres pastoreos. En Chile su uso está comenzando. Una de las razones por las que su uso no ha sido mayor, es que requieren de buenos equipos de cerco eléctrico y un muy buen manejo de estos.
Vale destacar que en cada una de estas especies existen variedades que difieren en altura, época de utilización, adaptadas a diferentes condiciones de clima, suelo y riego.
Interesante es descubrir que para los agricultores integrantes de la misión a pesar de no conocer directamente todas las especies de brásicas presentes en Nueva Zelanda, reconocen las ventajas y facilidad de adaptación que pueden tener en nuestra región.
Ventajas de las brásicas como recurso forrajero
1 Alta producción de materia seca por hectárea
2 Elevado aporte nutricional durante todo el periodo del cultivo
3 Se emplea como cabecera de rotación eliminando ciclos de plagas y enfermedades.
4 Permite manejar el rebaño en una pequeña superficie, logrando cuidar el crecimiento de la pradera para entrar en óptimas condiciones a pastoreo
5 La diversidad de especies y cultivares existentes amplían el espectro de utilización estacional, de climas y ganado
6 Las mayores ventajas de sembrar brásicas son una amplia “ ventana de siembra” y el bajo costo de la semilla
Desventajas
1 Sujeto a restricciones en el consumo de acuerdo a edad y estado productivo de la vaca lechera
2 En el caso de las coles puede ser tóxica después de la floración
3 El consumo de brásicas debe ser complementado con el suministro de de sales minerales. Yodo y selenio son importantes
4 El uso de brásicas necesariamente debe considerar un aporte permanente de agua y fibra en la ración
5 No repetir el cultivo en el mismo potrero
6 Uso excesivo de brásicas en la ración puede transmitir aromas y sabores desagradables en la leche ocasionando problemas entre la industria y el agricultor
7 La calidad nutricional de las brásicas decae al acercarse la floración
Aspectos técnicos importantes al sembrar brásicas
1 Planificar con anticipación la oportunidad de siembra
2 Considerar la rotación de cultivos y la ubicación del potrero
3 Una buena cama de semillas es fundamental
4 Debe existir un buen drenaje
5 Evitar pendientes fuertes
6 contar con equipos operativos
7 Prestadores de servicios profesionales y responsables
Es importante resaltar que partir sembrando brásicas en el “peor potrero” es habitual dentro de una rotación, pero esta medida implica aumentar los costos de preparación de suelos, cal y fertilizantes.
La época de siembra es el factor más incidente en los rendimientos. Excesos de humedad y bajas temperaturas afectan seriamente el desarrollo de las plantas.
Todas las alternativas de mecanización conocidas internacionalmente para la preparación de suelos sirven para las brásicas.
Sin embargo es la compactación con rollo antes y después de la siembra, la que permite una rápida germinación, deseable para que el cultivo ejerza un buen control de malezas y manifieste altos rendimientos.
Los equipos de siembras empleados son los mismos que se utilizan con cereales. La competencia del operador es importante, y la siembra directa es el método más confiable con brásicas, además requiere menor cantidad de semillas que el sistema al voleo; pero es lento y más caro.
Numerosos estudios señalan que la profundidad óptima de siembra es entre uno a un centímetro y medio. En el caso que la siembra se efectué al voleo en un suelo seco debe considerarse una lluvia de mínimo veinte mm. No esperar puede afectar seriamente la germinación.
Debe contemplarse que gran parte de los cultivos de brásicas en la isla sur y un porcentaje no despreciable de la isla norte son establecidos y manejados actualmente bajo riego. Veranos secos, vientos permanentes y suelos arenosos son factores que inciden en bajos rendimientos.
La política de riego es apoyada por un fuerte programa de asistencia técnica y de financiamiento; Resultado: los productores neo zelandeses han logrado incrementar productividades hasta en un cuarenta por ciento por hectárea.
Suelos de buena calidad también están siendo regados ya que al aumentar volumen disminuyen superficie sembrada. Los agricultores “kiwis”, al igual que los agricultores nuestros coinciden que los veranos son cada vez más largos y secos, y al contar con riego tecnificado, controlan los resultados esperados para la cosecha.
La innovación de usar riego en cultivos suplementarios más que en praderas es una realidad aceptada y reconocida por los productores de la décima región. Aprender irrigación de alta tecnología es el nuevo desafío y en eso los productores de nueva Zelanda se ubican a la vanguardia.
Fundamentos agronómicos y cultivo de brásicas
1 fertilización
La fertilización en estos cultivos es consecuencia de un análisis de suelo tomado a veinte centímetros de profundidad, e idealmente efectuado en el otoño antes de la siembra que se efectuara en primavera.
Fósforo (P) Hojas violáceas, pequeñas y erectas indican deficiencia. (También bajas temperaturas inducen al mismo síntoma). Las rutabagas requieren alrededor de un 40-50% más de fósforo que las coles, raps o nabos.
Azufre (S) Las deficiencias son palidez en las hojas y en los brotes nuevos. Otro síntoma es el crecimiento distorsionado. Aplicar a la siembra.
Boro (B) La condición de corazón negro en los bulbos de las brásicas es el síntoma común de deficiencia de este elemento. En general suelos livianos (trumaos) son bajos en boro. Aplicar a la siembra entre 1 a 3 unidades.
Nitrógeno (N) Amarillamiento en la planta y color rojizo en las hojas viejas indican deficiencia de N.
La fertilización dependerá de la historia del potrero. En cultivo de cabecera las aplicaciones deben ser altas empleando una pequeña dosis durante la siembra. Al tener cuatro hojas verdaderas aplicar hasta 150 kg. de urea.
Al tratarse de nabos de hojas en verano las aplicaciones pueden ir parcializadas entre pastoreos.
Aplicaciones excesivas pueden generar riesgos en el ganado por exceso de nitratos, o aumentar en forma desmedida la cantidad de hojas en desmedro del crecimiento del bulbo.
Potasio (K) Presenta similitud con síntomas de deficiencia de nitrógeno. Retarda velocidad de crecimiento.
PH Las brásicas crecen en pH moderados, siendo sensibles a la acidez. Como referencia, un pH 5,7 es adecuado. Aplicaciones de cal deben ser antes de sembrar e incorporada. Dos toneladas de cal para suelos trumaos son recomendables.
2 Control de plagas y enfermedades
Una de la fortaleza de las brásicas comparada con otros cultivos es que una vez establecida son resistentes a enfermedades. En ambos países los problemas sanitarios más frecuentes son:
Hernia de las coles (Plasmodiophora brassicae). Es la enfermedad más recurrente en esta familia de plantas, y es producida por un hongo. Se evita mediante manejo preventivo. No tiene tratamiento. Las siguientes son las recomendaciones a seguir:
- No repetir brásica sobre brásica en el mismo suelo.
- Aplicar cal previo al establecimiento (incorporada).
- Usar variedades resistentes o menos susceptibles.
- Evitar población de hospederos alternativos (malezas de la misma familia).
- No establecer sobre suelos donde coincida problemas de drenaje y baja temperatura.
- Aplicaciones de boro con el fertilizante en la siembra genera plantas más resistentes.
Polilla de la hoja (Plutella xilostella). Es la plaga más común y la que puede tener peores consecuencias. El estado larval de este lepidóptero consume las hojas perforándolas. Se puede prevenir y controlar, mediante aplicaciones de insecticida. Los agricultores en general aplican insecticida una vez que se ha reconocido la presencia de la plaga en el cultivo.
Brásicas y su utilización
Todos los especialistas en nutrición animal coinciden que la utilización en bovinos nunca puede ser de 100%, ya que raciones únicas dañan rápidamente el hígado del animal ocasionando enfermedades graves, además de los problemas ruminales y posteriores enfermedades en las patas.
Una norma esencial antes de autorizar el consumo es medir los rendimientos del cultivo. Una forma sencilla y eficaz para el agricultor es usar un cuadrante y repetir sub muestras representativas del área. Si se trata de plantas con hojas y bulbos, hay que considerar ambas partes de la planta. A nivel de investigación, las mediciones se hace a las raíces y hojas en forma separada, pero en el campo se toma en cuenta el total de la planta
Conociendo los rendimientos en materia verde y finalmente en materia seca, el ganadero se encuentra en condiciones de conocer el aporte real del cultivo, y así estimar los días que usará el potrero de acuerdo a la cantidad de animales que desea alimentar.
Reconocer la importancia de saber con precisión los rendimientos del cultivo antes del ingreso de los animales fue uno de los aspectos rescatables que coinciden los agricultores chilenos en que deben reparar en su regreso al país.
Fibra, antes o durante el consumo, complementada con sales minerales y cercos eléctricos son insumos necesarios al suplementar con brásicas y facilitar el manejo del agricultor y la utilización del rebaño.
Sumado a lo anterior, antes de sembrar el objetivo es ubicar el ensilaje, bolos, o fardos adentro de los cultivos o en el perímetro de los potreros, quedando accesible, y así evitar el traslado de comida hacia los animales, eliminando el transito de maquinaria y los costos envueltos en esta operación.
Los cultivos de brásicas son aptos para el consumo de ganado bovino desde el año de edad en adelante.
Experiencias de campos de la universidad de Lincoln, demuestran que raps, coles y nabos sirven para término de engorda de novillos de otoño y verano con ganancias de peso de ochocientos gramos día por cuarenta días, consumiendo el sesenta por ciento de su ración base materia seca y el resto a praderas.
El mismo ensayo pero utilizando rutabagas en invierno se ubicó en incrementos de peso similares.
Vaquillas preñadas de reposición de lechería son sometidas a un sistema de alimentación intensiva con una secuencia de nabos en enero, febrero. Rutanbagas, marzo abril mayo y coles en junio julio.
El promedio de aumento de peso es de seiscientos gramos días, destacándose la rutabaga como el de mejor aporte nutricional.
Todas las especies fueron sembradas en noviembre del año anterior, nunca se les dio granos y el consumo de brásicas nunca fue inferior a el cuarenta por ciento de la ración base materia seca. Durante el invierno aparte de pradera se les dio cuatro kilos día de ensilaje premarchito de ballica.
Finalmente en una conversación franca entre los agricultores y especialistas se pudo inferir que dentro de las brásicas no existe una planta mejor que otra. La mejor opción depende de una buena elección del agricultor al considerar sus condiciones de clima, suelo, época del año de utilización, edad y proceso productivo de los animales que desea alimentar.
Brásicas y el uso de cercos eléctricos.
Si bien son recomendaciones sencillas recogidas en terreno, el grupo reconoce que considerarlas facilitan el manejo y reducen pérdidas por pisoteo.
1 Identificar previamente el potrero a sembrar
2 Contemplar la forma del potrero y la red de energía existente para el cerco eléctrico
3 Buscar un diseño del uso de cerco eléctrico en escuadra 4 Entregar el máximo de frente posible de cerco para reducir pérdidas y competencia entre los animales
5 Cultivos altos como las coles dificultan el uso del cerco eléctrico
6 Usar coles y rutabagas asociado en fajas facilita el manejo de cerco eléctrico
7 la eficiencia de utilización en un cultivo bajo pastoreo y empleando cerco eléctrico es de un 75 % promedio. Puede mejorar pero aumentan los costos de mano de obra.
Zonas de altas precipitaciones, con pastoreo de brásicas con cerco eléctrico son propensos a generar ruptura de la estructura de suelos, provocando daños irreparables que convergen en erosión. Una modalidad muy arraigada por los agricultores neo zelandeses cuando tienen cargas muy altas de vacas, es dividir el rebaño atacando el potrero por ambos extremos, hasta que los animales se encuentran frente a frente. Otra fórmula para reducir erosión es instalar un cerco atrás de los animales diseñando una franja que es de uso diario y evitando que caminen sobre el suelo descubierto.
Optimizar tiempo y mano de obra se consigue armando tres franjas paralelas con cuatro hebras de cerco eléctrico. Al día siguiente sólo se mueve la primera. La siguiente también debe estar energizada ya que servirá de resguardo en la eventualidad que los animales corten la primera.
Brásicas y oportunidades de negocios.
Una característica de los agricultores lecheros en Nueva Zelanda es la búsqueda de emprendimientos de nuevos negocios, que permitan diversificar sus ingresos.
El hecho de trabajar con producción estacional de primavera con elevada carga animal y escaso forraje conservado, descansa en buenas praderas, y en ser especialistas en cultivar brásicas de invierno.
A continuación una breve descripción de alternativas de negocios:
Hotelería a vacas lecheras secas.
Consiste en agricultores especialistas en cultivos de coles y o rutabagas que reciben una lechería completa una vez que el ganadero ha secado sus vacas.
Durante sesenta días el dueño de las plantas se compromete a suministrar una ración completa basada en brásicas, garantizando la disponibilidad del alimento que permite recibir vacas en condición cuatro y devolverlas en condición cinco. Por este periodo y respetando las condiciones pactadas el cobra CH$ 10.000 por cabeza semana considerando un consumo diario de 10 Kg de MS por animal. El cuidado sanitario, manejo de cercos eléctricos son de cargo del agricultor.
Hotelería a vacas lecheras en producción.
Es una situación similar a la anterior pero el agricultor es un vecino ya que las vacas están en ordeña. Normalmente es abril y mayo, período que coincide con el de secado de las vacas y disminución de la curva de crecimiento de los pastos.
Durante el período acordado el ganadero paga por el número de kilos por cabeza consumido por su rebaño. Ambas partes saben el aporte real en kilos de materia seca del potrero, y los días totales que el sistema sustentará a las vacas. El aporte de fibra y el movimiento diario del cerco eléctrico es función del ganadero.
Cuarentena a vaquillas de exportación
Se trata de empresas agrícolas que cumplen con toda la normativa impuesta por las oficinas públicas competentes. Todos los aspectos sanitarios y de trazabilidad deben ser aprobados y permanentemente están monitoreados por un funcionario de gobierno que trabaja en el predio. La empresa compra vaquillas preñadas de leche o carne a productores del país. Las mantiene tres meses y aprovecha el diferencial de kilos bajo pastoreo de nabos forrajeros y o rutabagas en invierno.
Posteriormente se encargan del servicio de traslado de los animales por avión o barco al lugar de destino, con el consiguiente margen por la operación.
Multiplicación de semillas.
Este negocio es sostenido por pocos agricultores. Deben tener experiencia en siembras y los campos contar con barreras naturales o físicas que impidan polinizaciones cruzadas o indeseables.
Normalmente corresponde a la etapa de evaluación de campo o de producción de semillas de un centro de investigación en genética, el cual se asocia con el productor. Lo que el agricultor cobra por hectárea es el doble o tres veces más que si hubiese hecho una siembra tradicional.
En algunas oportunidades, cuando la semilla ya esta en el mercado, el productor queda autorizado a vender un porcentaje de la cosecha en forma particular. Lo anterior es bajo contrato notarial.
Acceso y facilidades en la constitución de sociedades lecheras
Aparte de ser muy trabajadores, sin dudas, una de las características que sorprende del agricultor lechero de nueva Zelanda. Es la facilidad con que logra acuerdos o sociedades.
Puede ser una persona joven que partirá trabajando como obrero y al poco andar se convierte en socio industrial. Otras veces el nuevo socio minoritario ingresará con un aporte de capital que pueden ser cabezas y algo de maquinaria o equipos.
En pocos años el nuevo socio irá capitalizando en vientres que le permitirán modificar su participación, y con el tiempo comprar el total del predio donde se inició.
Una segunda opción es independizarse armando el mismo su propia empresa lechera, contratando a un nuevo y futuro socio.
Es relevante que esta ventaja de crear nuevas empresas suceden en un contexto de un estado protector, una banca cercana y una industria lechera confiable por tratarse de una cooperativa en la que el posee participación.
En definitiva una condición favorable que transforma el negocio lechero en una actividad de poco riesgo y rentable.
Conclusiones finales
Las plantas de la familia de las brásicas son un excelente suplemento forrajero de invierno y o verano para ganado lechero y de carne debido a su alto aporte nutricional, obteniendo un elevado rendimiento por hectárea. Las especies más sembradas en Nueva Zelanda son coles, nabos, rutabágas y raps forrajero.
El consumo de brásicas principalmente se efectúa con vacas secas, y engorda de vaquillas para encaste de lechería. En razas de carne son utilizadas en machos y hembras después del año de edad.
Un buen manejo de vacas y vaquillas alimentadas con brásicas debe contemplar un máximo de un sesenta por ciento de materia seca de la ración total del día. Suplementar con sales minerales es necesario, al igual que la presencia de agua y de fibra. El uso de cerco eléctrico, imprescindible.
Los agricultores de Nueva Zelanda consideran el uso del balance forrajero como una herramienta fundamental. El rendimiento de las praderas menos lo que irán a consumir los animales es lo que hay que averiguar con precisión. La diferencia es lo que efectivamente aportará el cultivo suplementario.
Usar brásicas como cultivo de cabecera de rotación es aconsejable. Corta el ciclo de enfermedades, mejora las propiedades químicas y físicas del suelo, y reduce la infestación de malezas en el próximo cultivo. Otra ventaja es que disminuye la superficie necesaria para rezagar praderas a ensilar, bajando los costos de producción del agricultor.
El emprendimiento de nuevos negocios agrícolas en los campos ganaderos de Nueva Zelanda es habitual. Una alternativa es vender servicios de hotelería para vacas secas o a vacas en producción de un vecino. En este contexto los cultivos de brásicas de invierno mejoran la rentabilidad por hectárea diversificando los ingresos totales del predio.
Finalmente son los integrantes de la misión tecnológica los que al regreso coinciden en que lo aprendido con sus pares agricultores es fácilmente transferible a sus predios. Innovar en tiempos de crisis es la consigna, entonces promover y difundir las bondades de estos cultivos es sin duda una decisión correcta. |